Cuando lo explicas en la web, en una reunión o en el perfil no termina de sonar del todo a ti, o no aterriza en el otro como debería.
Reescribir no suele resolver eso. El problema casi nunca está en las palabras, sino en que no hay una base clara desde la que comunicar.
En Blancab el trabajo no empieza por escribir, sino por ordenar.